
Es necesario diagnosticar, no sólo la hipertrofia, sino su magnitud y tamaño, pues de esta manera se consigue una solución a tiempo
¿Su hijo respira por la boca, ronca por la noche o tiene un mal dormir...? si ha observado algunos de estos síntomas, quiere decir que el niño está padeciendo de alguna patología en la adenoide o "vegetación".
La adenoides es un órgano de la infancia, en la adolescencia se atrofia y desaparece. Pero es importante conocer que el daño a la salud que produce es considerable. Un adenoides hipertrófico no tratado trae como consecuencia: enfermedades de oídos, malformaciones maxilares, maloclusión dental, entre otras.
Según explica el doctor Miguel Ángel Ariza, pediatra-perinatólogo,"la adenoides es un tejido linfático justo detrás de las fosas nasales productor de defensas, cuya presencia desaparece con la adolescencia".
Las dos más frecuentes son: la adenoiditis y la hipertrofia adenoidea.
La primera es una infección que se manifiesta por fiebre generalmente alta y mucosidad nasal purulenta abundante. Repetidas adenoiditis conducen a la hipertrofia adenoidea que no es más que el crecimiento anormal, y conlleva a interferencia el paso de aire a través de la nariz lo que produce dificultades para que el niño pueda respirar por la boca, señala.

1 comentario:
hola soy jery me gustaria saber mas de bonao. por favor enviame tu msn.
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